¿Qué celebramos el pasado 25 de mayo?

0
349

Todos nos pusimos la escarapela y fuimos testigo del feriado. Sin embargo pocos conocen la historia de lo que realmente sucedió y el porqué la celebramos infaliblemente el 5 de mayo. En están nota te contamos porque.

El 5 de mayo es una de las fiestas patrias más importantes del año escolar. En la vida de los argentinos representa un momento de la historia que merece ser recordado.

La  Revolución de mayo idea que se repite en todos los actos patrios tiene su significación en una serie de acontecimientos ocurridos en 1810 en la Ciudad de Buenos Aires que por ese entonces era Capital del Virreinato del Rio de la Plata y dependía del Reino de España.

La Revolución tuvo como consecuencia la renuncia (forzada) del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y su reemplazo por la Primera Junta de Gobierno que, aunque gobernaba nominalmente en nombre del rey de España -Fernando VII-, no reconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España.

Así, la Revolución de Mayo inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino, sin una proclamación de independencia formal. Fernando VII había sido depuesto por las Abdicaciones de Bayona y su lugar había sido ocupado por el francés José Bonaparte, y la aparente lealtad hacia él es considerada en la actualidad como una mera maniobra política, que ocultaba las intenciones independentistas de los revolucionarios.

Sin embargo estos acontecimientos tendrían un asentamiento recién el 9 de julio de 1816 cuando la independencia fue declarada oficial.

Se dice que los ideales revolucionarios extranjeros, pues aunque la difusión de dichas ideas estaba muy restringida en los territorios españoles, igualmente se difundían en forma clandestina. La declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776  y los ideales de la Revolución francesa de 1789  sirvieron como ejemplo para los criollos: les hicieron creer que una revolución e independencia en Hispanoamérica era posible y que era correcto defender los derechos de propiedad y libertad. Además, la coronación en España de José Bonaparte sembró dudas sobre la legitimidad de la autoridad virreinal.

Sea como sea, durante la mañana de ese 25 de mayo, una gran multitud comenzó a reunirse en la Plaza Mayor, liderados por Domingo French y Antonio Beruti. Se reclamaba, entre otras cosas, la renuncia definitiva del virrey y la formación de una junta de gobierno. La gente comenzó a agitarse, reclamando con entusiasmo, y la multitud parecía aumentar y enfurecerse. El Cabildo se reunió y reclamó que la agitación popular fuese reprimida por la fuerza, pero no tuvieron éxito. Pronto llegó a la sala capitular la renuncia de Cisneros, y tras ello, la composición de la Primera Junta, que surgió de un escrito presentado por French y Beruti y respaldado por un gran número de firmas.