Los cambios en Parque Patricios expulsaron a muchos de sus habitantes originales

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El Distrito Tecnológico de Parque Patricios, donde se concentran 314 empresas abocadas al rubro, revitalizó una zona de la ciudad que estaba totalmente olvidada. Por ejemplo, Caseros se convirtió en una avenida colmada de tráfico, de peatones y de locales de comida.

El Distrito Tecnológico empezó a desarrollarse en diciembre de 2008. El objetivo era crear un centro de promoción, desarrollo, innovación y conocimiento que albergue empresas de tecnología de la información y la comunicación (TIC), de software, y profesionales mediante beneficios impositivos hasta 2034.

Llegaron las empresas, las universidades especializadas, la línea H del subte (que termina su recorrido en la estación Hospitales, en la avenida Almafuerte) y la sede de la Jefatura de Gobierno. Además, se hicieron reformas en los espacios públicos del barrio.

Tenemos como objetivo principal impulsar el desarrollo económico de la ciudad en sus sectores estratégicos. Estamos convencidos de que la tecnología es una industria clave para el crecimiento y, por eso, impulsamos a las empresas y emprendedores a que se sigan sumando al Distrito Tecnológico”, explica a La Nación Martín Mura, ministro de Economía y Finanzas porteño.

Para Juan Seco, director de Distritos Económicos“esta política pública no solo generó más empleo y crecimiento para la industria TIC, sino que además permitió transformar un barrio como Parque Patricios, que hoy cuenta con mejor infraestructura urbana, más alternativas comerciales y generación de empleo”.

El nuevo enfoque significó una reconversión inmobiliaria que provocó la pérdida de muchas viviendas. “Los alquileres crecieron. Aunque con el subte la mayoría de la gente que viene lo hace por el día, no son empleados; es que se mudaron a la zona. Hubo muchas casas demolidas para levantar edificios de oficinas. Todavía se buscan muchos terrenos para construir oficinas”, indica a La Nación Luciano Gentile, dueño de la inmobiliaria Gentile“El precio del metro cuadrado también subió mucho”, agrega. Pasó de entre 900 y 1000 dólares a cotizar entre 2400 y 2700 dólares.

Algunas de las empresas radicadas levantaron sus propias torres.  Por día más de 12.000 empleadosllegan al Distrito Tecnológico. Sobre Caseros, las rotiserías, los cafés, los restaurantes y los locales de comida rápida se reproducen. Las cervecerías también apostaron al barrio.

El objetivo es continuar creciendo. El próximo paso es incorporar más universidades. El ITBA (Instituto Tecnológico de Buenos Aires) ya instaló una sede, en la que cursan 1000 alumnos. La Universidad del Salvador y la Caece están construyendo sus casas de estudios en la zona.