El corazón murguero latió en toda la Ciudad

0
14

El Carnaval Porteño festejó en Av. de Mayo con comparsas internacionales, murgas, stands gastronómicos y muchísima alegría.

l lunes pasado el Carnaval Porteño colmó la icónica Av. de Mayo, en un cierre al que concurrieron más de 100 mil personas. El corso recorrió con banderines de colores desde Irigoyen hasta Plaza de Mayo en un evento que quedará en la historia del festejo murguero.
Los visitantes pudieron disfrutar de gastronomía internacional, una presentación de la colectividad boliviana, cuatro de las murgas con mayor trayectoria de la Ciudadbandas en vivotatuajes temporalesdiseño de trajes y mucho más.

Más de 100 mil personas disfrutaron de la vuelta del Carnaval a Avenida de Mayo.

Tatuajes temporales

La fiesta comenzó con la característica alegría boliviana que representó, desde su colectividad, a las ciudades de La Paz, de Oruro, de Santa Cruz y de Cochabamba, y deleitó al público con su danza y el color de sus trajes. Luego fue el turno del deslumbrante show que propuso “La Pipetuá”, con magia, acrobacias y música en vivo.

Colectividad Boliviana

La primera murga porteña de la tarde fue “Enviciados Por Saavedra”, agrupación con 15 años de historia que contó con más de 20 instrumentos. Momentos después de su despedida, sobre el escenario ubicado en la calle Bolívar, desfilaron “Soñadores de Villa Pueyrredón” que al ritmo del bombo y del platillo lograron teñir el aire de rojo, gris y bordo.
La tarde entraba en calor y la gente comenzó a vibrar al son del ecléctico ritmo del set presentado por Tamara Ferreira A.K.A (también conocida como) Dj Sky, dj de la trappera Argentina Cazzu.

Enviciados Por Saavedra

Durante el final, las multitudinarias murgas “Los Reyes del Movimiento de Saavedra” y “Los Viciosos de Almagro” se abrieron paso llenando la noche de danza, ritmo y alegría. Para cerrar la fiesta, sonó Rafaga, la mítica banda que hizo temblar las calles y mover a todas las personas.
A puro baile y canto el Carnaval Porteño culminó en una de las avenidas con más historia de nuestro país.

Ráfaga